Dos países. Dos viajeros del tiempo. Siete décadas.
Nos embarcamos en un impresionante viaje musical a través de tiempos convulsos – un collage de política, sociedad y cultura pop, unidos por los poderosos símbolos de dos mundos: los Alpes y los Andes.
Alemania y Ecuador se encontraron en un mismo escenario.
Nos guiaron a través de recuerdos, sonidos e historias que permitieron revivir el pasado y el presente de una manera nueva.
Una noche. Un viaje. Una inmersión en lo que nos define.
En los años 60, Ecuador vivió su época dorada del bolero. Julio Jaramillo se convirtió en el Ruiseñor de América Latina – en un tiempo lleno de esperanza y cambio social. La clase 8C abrió la noche con una coreografía emotiva en trajes tradicionales que recuerda la época del esplendor Guayaquileño.
Mientras Alemania se desarrollaba económicamente como el “milagro económico”, la construcción del Muro en 1961 dividió al país. Canciones como esta unieron a las personas a pesar de la separación. Las clases 8A y 8B traen los años 60 al escenario con una alegre coreografía al estilo de la época de la televisión en blanco y negro.
Los años 70 en Latinoamérica estuvieron marcados por dictaduras militares y grandes protestas. El folclore se convirtió en la voz de la resistencia. La clase 9B revive la música poderosa de los Andes con un tradicional San Juanito y trajes coloridos.
A finales de los 70, la electrónica, el disco y el punk llegaron a Alemania – una época de experimentación musical. Kraftwerk creó un nuevo género con sonidos sintéticos y estética futurista. La 9A presenta un baile robótico estilizado.
En los 80 llega a Ecuador el rap latino y nuevos ritmos. A pesar de conflictos como la guerra de Paquisha, la escena musical floreció. La clase 9C presenta el éxito “Derrumbe” con una coreografía enérgica al estilo ochentero – llena de encanto retro y alegría.
Alemania dividida, pero unida en sonidos: En los años 80, “Major Tom” de Peter Schilling se convirtió en símbolo de cambio y nuevo comienzo. La 10B lleva al público en un viaje poético al espacio con danza y acrobacia aérea.
En los años 90, Ecuador tomó nuevos rumbos musicales: y en medio del conflicto del Cenepa, Mariela Condo fusiona el jazz, blues y kichwa. La clase 10A baila una coreografía expresiva con elementos del altiplano y movimientos modernos – un reflejo de la identidad en transformación.
En 1989 cayó el Muro de Berlín – y “Wind of Change” se convirtió en himno de esa transición. La 10C revive ese momento histórico con danza, pancartas y teatro – una imagen conmovedora de cambio y unidad.
Los años 2000 en Ecuador: políticamente agitados, pero musicalmente innovadores. A pesar de desastres naturales como el terremoto, surgió una nueva mezcla de estilos: rock, rap y tradición. La clase 11A celebra esta diversidad sonora con una fiesta escénica vibrante.
En 2006, Alemania fue anfitriona del Mundial – el “cuento de verano”. La canción de Grönemeyer acompañó este vuelo colectivo de entusiasmo. La 11B presenta una coreografía dinámica con trucos de fútbol.
Los años 2010 en Ecuador: una nueva generación de artistas conquistó la escena con rock psicodélico e indie. La clase11C baila de forma moderna y creativa – inspirada en la energía juvenil y la estética de los musicales escolares.
En los años 2010, la sostenibilidad se volvió parte del espíritu de la época y el pop apostó por la unión. “Chöre” de Mark Forster es una sonrisa musical. La 12A invita al público a participar con canto y baile – un momento alegre de comunidad.
En 2020 el mundo entró en confinamiento – pero desde Ecuador surgió un éxito viral grabado en casa. El Grupo 1 de la clase 12B baila un zapateo tradicional – símbolo de resistencia y cultura en tiempos de crisis.
En 2023 se unieron generaciones: una leyenda del rock y una estrella del rap se encontraron en “Komet” – una canción sobre fugacidad y esperanza.
Las clases 11° se despiden de la Noche Cultural. Juntos presentan “Tabaco y Chanel” – una canción sobre despedidas y nuevos comienzos. Prepárense para un momento emotivo con danza, canto y mucho sentimiento.
Este himno a Cuenca une vals y San Juanito – un monumento musical lleno de orgullo y tradición. Todos los estudiantes de 12° se presentan por última vez juntos en el escenario: un cálido cierre y una declaración de amor a nuestra ciudad.
