El CASC se llenó de alegría y color durante la celebración del carnaval alemán y ecuatoriano. Los niños, con sus disfraces y máscaras, desfilaron con entusiasmo, disfrutando de cada momento de esta festividad alemana. La atmósfera estaba llena de risas y diversión mientras los pequeños mostraban sus creativos atuendos.
Además, el carnaval ecuatoriano no se quedó atrás. Los niños participaron en la tradicional celebración, mojándose con agua y compartiendo momentos de alegría y camaradería. Fue un espacio perfecto para disfrutar al estilo ecuatoriano, lleno de risas y juegos.
En resumen, el carnaval en el CASC fue una experiencia inolvidable, donde se fusionaron culturas y se vivió un ambiente de felicidad y unión.
